Botoncitos
8 de septiembre de 2025. A mi hija Keila la llamaba de pequeña botoncitos, porque sentía una atracción irresistible de tocar cualquier cosa que se pudiera pulsar o graduar, no sé si por la curiosidad de averigüar lo que ocurriría a continuación o por otro motivo que nunca supe descubrir. El caso es que lo mismo me desconfiguraba el amplificador de música o echaba a andar algún cacharro eléctrico que producía cualquier tropelía sin control. El recuerdo me viene a…