Al otro lado del teléfono.
2 de agosto de 2026. No sé por qué al recostar mi cabeza para la bendita siesta ha venido a mi mente el número 1007. Era el teléfono que en los años 70 asignaron a mi casa. En ese día no había muchos en el vecindario, de hecho no eran pocas las vecinas que ofrecían nuestro número a familiares de fuera para que los llamaran allí en caso de necesidad. Esos dígitos luego incluyeron el de la localidad delante, el…